
Todo lo que tenga que ver con escribir me llama la atención, así es que hace un tiempo atrás, realicé un curso de Escritura Terapeútica, dictado en Udemy por la psicóloga Helena Echeverría, a quien sigo hace un tiempo.
No tiene que ver con redacción ni copywriting de manera directa, pero sí se relaciona con todo el proceso de escritura y se centra en el placer que conlleva escribir.
En este curso, Helena sugiere una interesante bibliografía y ahí encontré este libro que para mí fue una revelación. Supongo que en Chile es poco conocido, como tantas otras cosas.
Natalie Goldberg parte diciendo que todos podemos escribir, no hay algunos más iluminados que otros. Aclara eso sí que desde chicos se nos enseña a hacerlo con lógica y formalidad, muy pendientes que las ideas sean claras y tengan la ortografía y la sintaxis correcta. Cuidando que las palabras vayan una detrás de otra, «muy ordenadas como soldados en fila»
Esa sería una de las razones por las que tenemos temor al escribir: corremos el riesgo de equivocarnos y no sabemos qué temas son adecuados. Sin embargo, estos miedos son infundados, porque todos podemos escribir y hacerlo bien, siempre y cuando lo hagamos desde adentro, desde los huesos.
Consejos de la escritora
Ella da varios consejos que ya son famosos, pero a mi juicio, uno de los más importantes es este:
«Soy libre para escribir las peores porquerías. Escribir mucho, sin dirección…No intentes controlar lo que escribes. Sintoniza con todo lo que sale y mantén la mano siempre en movimiento»
También nos pide partir por lo más sencillo: elegir un lápiz cómodo y un cuaderno o libreta que nos guste. Y algo que a mí en lo particular me gustó mucho, que tenía en mente hace mucho tiempo pero que no sabía cómo explicarlo:
«He descubierto que cuando escribo algo emotivo, la primera vez necesito escribirlo directamente a mano en la libreta. La escritura manual está más ligada a los movimientos del corazón». Creo que eso tiene mucho sentido. Siempre he pensado que algo escrito en el computador está más procesado, más pensado con la lógica.
Cada vez que leía un nuevo capítulo de su libro, más sentía que ella estaba diciendo lo que siempre pensé y quise decir respecto al acto de escribir.
Goldberg le da una increíble importancia a los primeros pensamientos que tenemos sobre algo ya que estos tienen «una energía increíble, relacionada con la novedad y la inspiración«. Algo similar ocurriría con los sueños que son una gran fuente de idea y argumentos para aquellos que escribimos de manera profesional.
Al escribir está última oración, recordé otro concepto interesante que ella explica: lo del censor interno que todo tenemos, nuestro juez interior que nos censura, nos corrige sin piedad, nos maltrata e insiste en hacernos desistir de escribir lo que queramos. Le encanta avergonzarnos y bajarnos la autoestima…Por eso cuando escribí «aquellos que escribimos de manera profesional» mi juez interior se burló de mí y se rió a carcajadas.
En resumen, uno de mis grandes descubrimientos fue este libro que lo recomiendo para todas las personas que disfrutan escribiendo. Incluso, me tomé el trabajo de anotar a mano cada idea nueva que me llamaba la atención.
Si eres uno de los locos por la escritura, este libro será un gran descubrimiento, tal como lo fue para mí ¡disfrútalo!


