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Categoría: Blog

Escritores fantasmas ¿por qué?

Debo reconocer que aún siento algo de molestia con los “escritores fantasmas”. Aunque sin querer, me convertí en uno de ellos…

Cuando conocí el concepto y la idea que implica escribir, pero no tener la autoría sobre lo que escribes, lo encontré una infamia, una falta de respeto con nuestro trabajo como escritores o redactores, ya que escribir cuesta bastante, no es un trabajo fácil como algunas personas piensan.

Siguiendo esa lógica, no me cabía en la cabeza que un escritor se prestara para ese tipo de trabajos anónimos. Es más, rechacé varios que exigían esa condición.

Sin embargo, las vueltas de la vida “escritoril” me llevaron a elaborar, hasta el día de hoy,  textos para una plataforma de marketing de contenidos digitales en la que se indica:

«Aviso: este contenido podría ser publicado bajo una de las siguientes variantes: sin autoría, bajo el nombre de otro autor o bajo un autor genérico del sitio en el que será publicado»

Así es que ahora también soy lo que detesté desde un comienzo. Varios de mis artículos andan circulando por ahí, huérfanos de mí o peor aún ¡firmados por alguien que no soy yo!

Los ghostwriter existen desde hace bastante tiempo

No solo existen escritores fantasmas, también hay pintores, músicos, dibujantes, autores de canciones que son contratados para hacer un trabajo para otros, pero renunciando a sus derechos de autor.

Alejandro Dumas (novelista francés 1802-1870) usó a varios de estos escritores para hacer sus novelas de aventuras, en especial a Auguste Maquet.

Un ejemplo más actual es el escritor estadounidense Tom Clancy (1947-2013) escritor de novelas de acción y de espionaje militar, ambientadas en la época de la Guerra Fría, a quien su editorial le contrató escritores fantasmas para poder escribir más novelas, ya que la alta demanda del público por ellas, superaba su capacidad de creación.

Ejemplos hay montones. El punto es que es un trabajo ingrato, en el que no existe la satisfacción de ver tu nombre junto al texto que creaste, pero no todo es tan terrible. Hay escritores fantasmas que se han atrevido a hacer sus propias obras y se han liberado del anonimato. 

En eso estoy yo también, intentando liberarme de las sombras…